Conocimos al doctor Volkan cuando a mi hija, de 11 años, le volvió a aparecer un linfoma de Hodgkin en 2013. En mayo de 2014 se le realizó un trasplante de médula ósea utilizando sus propias células. A finales de 2015 la enfermedad regresó nuevamente y comenzamos el tratamiento desde cero. En esta ocasión nos informaron que necesitaría un trasplante de médula ósea de un donante. Afortunadamente, en abril de 2016 se encontró un donante compatible en Alemania y mi hija volvió a superar con éxito el trasplante. Actualmente todo va bien, mi hija estudia en un liceo y se prepara para la universidad. Siempre estaremos agradecidos con el doctor Volkan por su experiencia, conocimientos, humanidad y trato paternal. Superamos la enfermedad gracias a su apoyo y, por supuesto, a la voluntad de Dios. Todavía acudimos a él si surge algún problema. Confiamos plenamente en él.
11/04/2019